Antifungal pipeline: New tools for the treatment of mycoses
Stella Wolfgruber, Jon Salmanton‐García, Marius Paulin Ngouanom Kuate, Martin Hoenigl, José Guillermo Pereira Brunelli
Abstract
Fungal infections are becoming an escalating public health challenge, particularly among immunocompromised individuals. The partially limited efficacy of current antifungal treatments, their potential adverse effects, and the increasing problem of resistance emphasize the need for new treatment options. Existing antifungal classes—allylamines, azoles, echinocandins, polyenes, and pyrimidine analogs—face challenges due to their similarity with human cells and rising resistance. New antifungal agents, such as ibrexafungerp, rezafungin, oteseconazole, and miltefosine, offer novel mechanisms of action along with reduced toxicity. While antifungal resistance is a growing global concern, fungal infections in low- and middle-income countries (LMICs) present specific challenges with high rates of opportunistic infections like cryptococcosis and endemic mycoses such as histoplasmosis. The World Health Organization's fungal priority pathogens list highlights the prevalence of these infections in LMICs, where limited access to antifungal drugs and misuse are common. This review provides a comprehensive overview of these new agents and their mechanisms, and explores the challenges and roles of antifungal drugs in LMICs, where the burden of fungal infections is high. Continued research and development are essential to address the rising incidence and resistance of fungal infections globally. Las infecciones fúngicas se han convertido en un problema creciente en el ámbito de la salud pública, especialmente entre aquellos pacientes con inmunodeficiencias. La limitada eficacia de los tratamientos antifúngicos actuales, sus potenciales efectos adversos y los cada vez mayores problemas de resistencia reflejan la necesidad de nuevas opciones terapéuticas. Las diferentes clases de antifúngicos – alilaminas, azoles, equinocandinas, polienos y análogos de la pirimidina – tienen, en ocasiones, como dianas terapéuticas moléculas presentes en las células humanas, un problema que se suma al aumento de la resistencia. Nuevos agentes antifúngicos, como el ibrexafungerp, la rezafungina, el oteseconazol y la miltefosina, ofrecen nuevos mecanismos de acción, al mismo tiempo que una menor toxicidad. Mientras que la resistencia antifúngica es un problema global creciente, las infecciones fúngicas en países de renta media y baja (PRMB) presentan retos específicos, con altas tasas de infecciones oportunistas, como la criptococosis, y micosis endémicas como la histoplasmosis. El listado de los patógenos fúngicos más importantes según la Organización Mundial de la Salud resalta la prevalencia de esas infecciones en PRMB, donde el acceso a los antifúngicos y un mal uso de ellos son circunstancias habituales. Esta revisión ofrece una visión general de los nuevos agentes y sus mecanismos, y explora los retos y el papel de los antifúngicos en los PRMB, donde la carga que conlleva las infecciones fúngicas es elevada. La investigación y el desarrollo continuados son esenciales para hacer frente al aumento de la incidencia y de la resistencia de las infecciones fúngicas a los tratamientos en todo el mundo.