Tecnología para el cultivo de la mora (Rubus glaucus Benth).
Germán Franco, Jorge Alonso Bernal Estrada, Luz Adriana Váquez Gallo, Alegría Saldarriaga Cardona, Juan Camilo Henao‐Rojas, John Diaz‐Montano, Ana Elizabeth Díaz Montilla, Germán Andrés Aguilera‐Arango, María Cristina García Muñoz, Jorge Humberto Argüelles Cárdenas, Mónica Betancourt Vásquez, Érika Patricia Sánchez Betancourt, Yimmy Alexander Zapata-Narváez, Camilo Rubén Beltrán-Acosta, Alba Marina Cotes, Germán Alonso Antía Londoño, Carlos E. Orrego, Natalia Salgado, L. Joana Rodríguez, Yeimy Alejandra Rodríguez Restrepo, Álvaro de Jesús Tamayo Vélez, Cipriano Arturo Díaz Diez, Pablo Julián Tamayo Molano
Abstract
La mora es una fruta de alta demanda para consumo en fresco y uso agroindustrial, debido a su exquisito sabor, sus múltiples usos y sus cualidades biofuncionales. En Colombia, este cultivo es muy dinámico: en los últimos 10 años, el área sembrada se incrementó en un 12 % y su producción aumentó el 24 %. Además, constituye el ingreso de al menos 20.000 pequeños productores de economía campesina, quienes se enfrentan a diversas dificultades por no disponer de la tecnología adecuada. Frente a este panorama, esta obra se propone orientar a los productores para un manejo más tecnificado y consecuente con las condiciones requeridas para una óptima producción. Dentro de los temas abordados, se destacan las características socioeconómicas de los productores, el origen del fruto, su taxonomía, su morfología, las variedades, las condiciones climáticas y de suelo, los sistemas de propagación, el manejo agronómico, el manejo de arvenses, la aplicación de poda y tutorado, la fertilización, el manejo de plagas y enfermedades, las buenas prácticas agrícolas, cosecha y poscosecha, su agroindustria y los costos de producción. Estos contenidos son el resultado de múltiples investigaciones, revisión de la literatura disponible y transferencia de tecnología e innovación adelantados por un grupo multidisciplinario de investigadores de AGROSAVIA y de otras entidades, así como de productores exitosos. Se espera contribuir, así, a mantener y mejorar la productividad de forma sostenible, a generar productos inocuos, de calidad y con valor agregado, cuyos beneficios económicos y sociales se puedan distribuir de manera equitativa en la cadena productiva.